Casa Jordi: la evasión a una experiencia enoturística en un contexto urbano

El síndrome posvacacional produce efectos desagradables en el ámbito emocional. La euforia de los meses de verano, cuando casi todo el mundo se prepara para las vacaciones, se convierte ahora en nostalgia y amodorramiento. Los entendidos recomiendan hacer una lista con aquellos momentos cotidianos que representan un momento de evasión positiva en tu agenda diaria. Seguir disfrutando del tiempo de ocio. Las próximas vacaciones llegarán en un plazo largo de tiempo. Por eso, hay que aprovechar los ratos libres y los fines de semana para desconectar y divertirse. Saber disfrutar nos hará enfrentarnos al trabajo con más optimismo y buen humor.

Sin ningún tipo de duda, una de estas propuestas de desconexión o de evocación al periodo vacacional es el restaurante Casa Jordi donde nos esforzamos cada día a convertir las comidas en un momento de placer. Sólo traspasar la puerta de Casa Jordi notamos que nos adentramos en una masía. Con decoración fiel a la tradición y baldosa típica del siglo XVII, hemos dispuesto todo tipo de salones para hacer más íntima y personal vuestra estancia al restaurante. Por lo tanto, esta entrada nos prepara por una experiencia que no tiene porque ser muy distante que una propuesta enoturística. Porque los más de 140 registros de vinos y cavas hacen augurar un buen nivel de oferta, pero además con un gusto especial por el maridaje con productos de temporada y de proximidad. A través de los menús de temporada podrás degustar los mejores platos de cada sesión.

 

En resumen, Casa Jordi se convierte en aquel rinconcito para retomar el día a día, de la mejor manera, después de las vacaciones sin moverse del contexto urbano. Una experiencia de placer de la que no podéis rehuir.